14 may. 2011

DON FRANCISCO DE URDIÑOLA Y LOS PRIMEROS MARQUESES DE SAN MIGUEL DE AGUAYO Y SANTA OLALLA.

Uno de los primeros propietarios de tierras Coahuilenses, fue el capitán Francisco de Urdiñola, cuyas propiedades a finales del siglo XVI, abarcaban todo el sureste de Coahuila, con excepción de algunas porciones del valle del Saltillo. Posteriormente sus propiedades se fueron acrecentando hasta llegar a convertirse en un gran latifundio que por su extensión fue considerado como uno de los mas grandes del mundo, y abarcaba al norte hasta Cuatro Ciénegas y Castaños, al sur hasta los límites con Zacatecas, incluyendo las haciendas de Bonanza, Cedros, Mazapil y Santa Elena por el poniente hasta los límites de Parras y al oriente hasta los límites de los actuales estados de Coahuila y Nuevo León. Fue hasta 1731, que las tierras de La Laguna, -que alcanzaban hasta el partido de Mapimí- pasaron a formar parte de dicho latifundio.
En el año de 1583, Urdiñola adquirió la estancia de San Francisco de los Patos -hoy General Cepeda- . En 1589, adquirió Castañuela y a finales de siglo XVI, compró la hacienda de Parras -después hacienda del Rosario ó de Arriba-
En el año de 1591 Urdiñola recibió la comisión del virrey Luis de Velasco para trasladar 400 familias tlaxcaltecas hacia las poblaciones del norte de la Nueva España. Al Saltillo llegó con setenta y una familias y dieciséis indios solteros tlaxcaltecas el 2 de septiembre de ese año, y adjunto a dicha villa, fundó el 13 de Septiembre de 1591 , el pueblo de San Esteban de la Nueva Tlaxcala, situado al poniente del Saltillo y separado de ésta por lo que hoy es la calle de Allende.
Urdiñola llegó a la Nueva España entre los años de 1572-1576 . Al principio fue soldado del capitán Alfonso López de Lois y el 26 de junio de 1846, se casó en Nieves Zacatecas con Leonor López de Lois, hija del mencionado capitán. En 1594 fue acusado de haber dado muerte a su esposa por envenenamiento y estuvo sujeto a proceso por la Real Audiencia de Guadalajara desde ese año hasta 1599 en que se le absolvió.
Urdiñola tuvo dos hijas, María e Isabel , aunque se habla de un hijo varón de nombre Antonio que se trasladó a España en donde murió. María fue casada con el oidor de la Audiencia de la Nueva España, Pedro Suárez de Longoria , en tanto que Isabel casó en primeras nupcias con don Luis de Alcega Ibarguen, caballero de la Orden de Alcántara y gobernador en un tiempo de la Nueva Galicia.
Francisco de Urdiñola fue gobernador de la Nueva Vizcaya de 1603 a 1613. El 16 de junio de 1617, dictó su testamento y al año siguiente el 4 de marzo de 1618, estando gravemente enfermo, dictó un codilicio -disposición de la última voluntad que puede otorgarse en ausencia de testamento o como complemento de él-, lo que hace suponer que haya fallecido en esos días. En dicho testamento claro está, que incluyó la totalidad de los bienes, entre tierras, haciendas, minas, ganado, casas habitación, etc. La heredera principal de Urdiñola fue su hija Isabel, que una vez viuda de don Luis de Alcega, casó con don Gaspar de Alvear y Salazar, caballero de la Orden del Santiago, secretario del Santo Oficio y gobernador de la Nueva Vizcaya después de Urdiñola.
Del primer matrimonio de Isabel hubo dos hijos, Diego y María. Ambos nacidos en Río Grande. Diego murió en Parras muy joven y María se casó con el general Luis de Valdés, caballero de la Orden de Santiago y vocal del Consejo de Guerra de los Estados Flamencos, quien fungió también como gobernador de la Nueva Vizcaya en los años de 1642 a 1649. Año este último en que se fue a radicar a Patos.
Del matrimonio de María de Alcega y Urdiñola con don Luis de Valdés, nació en 1645 Francisca de Valdés Alcega y Urdiñola, -bisnieta de Francisco de Urdiñola-, quien se casó en primeras nupcias con don Martín de San Martín, contador de azogues y tributos de la Nueva España . Muerto éste, contrajo nuevo matrimonio en 1667 con don Agustín de Echeverz y Subiza. El matrimonio de doña Francisca y don Agustín se trasladó a España en 1682, año en el que el monarca Carlos II “El Hechizado” le concedió a Echéverz el título de marqués de la jurisdicción y señorío de la pequeña villa de San Miguel de Aguayo en las montañas de Burgos. “en premio a su valor y celo, prudencia y brillantes servicios hechos en servicio (sic) de Dios y de la Corona ” ; título por el cual pagó 562 mil maravedíes y otro tanto por el derecho de sucesión.
Sin embargo en 1684, don Agustín regresó a la Nueva España para hacerse cargo del gobierno del Nuevo Reino de León en donde estuvo hasta 1687 en el que con licencia dejó el cargo para retornar a España porque doña Francisca estaba enferma de gravedad. Tiempo después muere en España don Agustín de Echeverz y Subiza, primer marqués de San Miguel de Aguayo y Santa Olalla en el año de 1699 , sobreviviéndole su esposa Doña Francisca quien volvería a la Nueva España años después.

fue doña Francisca de Valdés Alcega y Urdiñola bisnieta de Francisco de Urdiñola , quien se caso por segundas nupcias en 1667 con don Agustín de Echeverz y Subiza, a quien el monarca Carlos II “El Hechizado” le concedió el título de Marqués de San Miguel de Aguayo y Santa Olalla, siendo este el primer marques de que nos habla la historia.
Doña Francisca y Don Agustín procrearon a Ignacia Xaviera Echéverz y Valdés, quién nació en Patos en 1679. Dicha señora tuvo tres matrimonios, el primero con Francisco de Sada y de Garro Navarra Javier Alarcón, vizconde de Molina y tercer conde de Javier, con quién procreó una hija de nombre María Isabel Aznares de Sada y de Echeverz. Después casó con Pedro Enríquez de Lacarra, segundo conde de Ablitas, vizconde de Valderro y Espleta. Y su tercer matrimonio fue con don Joseph de Azlor y Virto de Vera, caballero mesnadero de Aragón, gentil hombre de la Cámara de su majestad y Mariscal de campo de sus reales ejércitos; matrimonio llevado a cabo en Pamplona el 26 de abril de 1704. En el mundillo social de la época se decía que ella era el marqués y él la marquesa por el origen del título, convirtiéndose ambos en los segundos marqueses de San Miguel de Aguayo y Santa Olalla
En 1711 los segundos marqueses Ignacia y Joseph en compañía de la viuda de Echéverz, doña Francisca, regresaron a su hacienda de Patos , y don Joseph de Azlor fungió como gobernador y capitán de la provincia de Coahuila y Texas de octubre de 1719 a octubre de 1722. En 1724, el matrimonio se trasladó a la ciudad de México en donde permanecieron hasta 1733, año en el que retornaron de nuevo a Patos.
En 1731 estando en México el segundo marqués de Aguayo logró adquirir las tierras de La Laguna que llegaban hasta el partido de Mapimí. Don Joseph de Azlor murió el 9 de marzo de 1734 y fue sepultado en la capilla de San Francisco Xavier en el templo del Colegio de la Compañía en Parras. Allí mismo fue sepultada en 25 de noviembre anterior la marquesa doña Ignacia Xaviera.
De este matrimonio hubo dos hijas: doña María Josefa y doña María Ignacia de Azlor Echeverz. La primera de ellas casó con don Francisco Valdivieso y Mier, conde de San Pedro del Álamo en 1735, cuya boda se efectuó en el Santuario de Guadalupe de Parras. “Matrimonio que significó la fusión mas espectacular de la antigua y nueva riqueza de la época”.
Maria Josefa y Francisco se convirtieron en los terceros marqueses de San Miguel de Aguayo y Santa Olalla . Para don Francisco este fue su segundo matrimonio ya que anteriormente fue casado con doña María Luisa Sánchez de Tagle, quien murió en 1727. Por su parte doña Ignacia se trasladó a España y se interno en el Convento de María de Tudela, Navarra; y regresó a la Nueva España como religiosa de dicha orden y fundó en México el Convento de Nuestra señor del Pilar, conocida como La Enseñanza.
El cuarto marqués de Aguayo fue don Pedro Ignacio Valdivieso y Azlor, hijo de Francisco Valdivieso y de Josefa de Azlor . Este fue casado primero con doña Gertrudis Sánchez de Tagle y después con doña Ana Gertrudis Vidal y Lorca con quien procreó trece hijos. En 1811, don Pedro fue acusado de participar en una conspiración dirigida a tratar de liberar a Hidalgo por medio del secuestro del virrey Venegas, sin embargo todo quedó en eso sin consecuencias mayores y el virrey Calleja lo absolvió de toda culpa.
A don Pedro mas que nada se le vinculaba con aquella organización secreta independentista que comandaba Ignacio López Rayón, llamada los Guadalupes. Ya en este tiempo el marquesado de Aguayo estaba en plena bancarrota la cual se acrecentó con la guerra de Independencia y don Pedro se declaró en quiebra en 1815. Logrando sobrevivir hasta el 10 de octubre de 1820, fecha de su muerte.
Como quinto marqués figuró don José María Valdivieso Vidal y Lorca, hijo de don Pedro Ignacio, casado primero con Teresa Zagarzorrieta y después con Antonia Villamil Rodríguez de Velasco -la famosa “Güera Rodríguez-. El 27 de septiembre de 1821, don José María fue uno de los signantes del Acta de Independencia.
Con los cambios políticos habidos en el país, en 1824, se empezó a desmembrar aquel inmenso latifundio y las propiedades fueron divididas entre el quinto marqués José María Valdivieso, la condesa de San Pedro del Álamo y nieta del cuarto marqués don Pedro Ignacio, doña Dolores Valdivieso y los acreedores del marquesado.
El 9 de septiembre de 1825, se firmaron las escrituras en donde se vendían las haciendas de Patos, Parras y Bonanza, la de Cuatro Ciénegas, los 127 sitios de La Laguna y la viña del Rosario de Parras a las casas inglesas que figuraban como acreedoras del marquesado Baring Hermanos y Cía, y Staples y Cía; empresas que vendieron posteriormente las propiedades a la familia de los Sánchez Navarro.

3

LOS SÁNCHEZ NAVARRO IV.

El epilogo de un imperio
Debido a al creciente impulso de la colonización de Texas a partir de 1836 los comanches llevaron su depredación al noreste de México incursionaban en gran escala por todo el estado de Coahuila donde lograban jugosos botines llegando algunas veces hasta Zacatecas y san Louis Potosí. Estos merodeadores llegaban por miles e invernaban en la laguna de jaco
El año de 1840 marco el principio de las mas grandes incursiones de la época cuando un grupo de 400 comanches bajaron del norte y pasando a unos Kms de Monclova devastaron las villas y granjas situadas al oeste de la ciudad. Voluntarios persiguieron a los indios hasta saltillo y en su camino iban saqueando y matando gentes En esta incursión que duro un mes los comanches mataron 300 personas aunque en su retirada perdieron los 3000 caballos que se habían robado.
En 1853 Estados unidos y México firmaron el tratado Gadsden por el cual Estados Unidos pagaría a México 10 millones de pesos por una franja de tierra de la frontera y por liberarlos de la responsabilidad de las incursiones de los indios, por ello los Sánchez Navarro podían pedir indemnización por las depredaciones cometidas entre 1848 y 1853. A la hora de que estados Unidos recibió las denuncias de indemnización se ampararon en que el tratado no era retroactivo y jamás pagaron un centavo de las 365 reclamaciones que hubo.
Una gran sequía arraso en 1851 con los rebaños de los Sánchez navarro matando 21 000 ovejas y 4000 cabras . Cuando el rosario y san Lorenzo de la laguna pasaron a ser propiedad de los Sánchez navarro aprovecharon al máximo la irrigación de esas propiedades.
Dado que en 1848 los hermanos Sánchez Navarro aun no terminaban de cubrir los pagos que tenían pendientes tanto con los herederos del Marquesado de San Miguel de aguayo , como con la compañía Baring , para hacerse de dinero decidieron vender la Hacienda del Rosario a Don Rafael Aguirre en 148 000 pesos , La Estancia de Agua Nueva a don Bruno Lozano en 135 000 pesos y la Hacienda de San Lorenzo de la Laguna a los señores Don Leonardo Zuloaga y a Don Juan Ignacio Jiménez en 80 000 pesos
La hacienda de San Lorenzo de la Laguna se vendería bajo varias cláusulas , y de entre ellas las mas importantes eran: :
El trato seria por la cantidad de 80 000 pesos que se pagarían en plazos con un rédito del 5% anual, empezando el reconocimiento y consi­guiente responsabilidad desde el día primero de Enero de este año de 1848 por haberse refundido en el presente convenio otro anterior del cual se transada y renueve solamente esta obligación, quedando los pagos de la siguiente forma:
1- A finales de 1850 entregarían los compradores la cantidad de 45 000 pesos que se aplicarían de la siguiente manera 33 000 para abono del capital y 12 mil pertenecientes a los réditos vencidos hasta esa fecha
2- En diciembre de 1852 , 1853 y 1854 se pagarían en cada uno de ellos la suma de 15 666 pesos, 5 reales y 4 granos , por abono al saldo del capital , pagando en cada uno de esos plazos los réditos al 5 % anual del capital que aun quedaba pendiente de pagarse

EPILOGO DE UN IMPERIO

Los Sánchez Navarro apoyaron siempre a Maximiliano y a los imperialistas . De hecho en la ultima carta que Maximiliano dirigió a Carlos Sánchez Navarro días antes de morir , se refirió a el como “uno de mis mas fieles amigos” . Seis días después de mandada la carta, el 19 de junio de 1867 Maximiliano fue llevado a una colina y junto con sus generales Mejía y Miramón…y fue fusilado.
Carlos Sánchez Navarro cayó entonces en manos de los republicanos y fue enviado a prisión mientras sus extensas propiedades fueron expropiadas. Carlos salio de la cárcel hasta 1868 y sus esfuerzos por reconstruir su fortuna tuvieron poco éxito. Carlos paso el resto de su vida en la pobreza muriendo el 10 de octubre de 1876 a la edad de 60 años
La confiscación del latifundio ocurrió el 1866, pero el 12 de Agosto de 1867 Juárez emitió una ley que sustituía por multas las confiscaciones efectuadas con anterioridad , lo que hacia ver a todas luces que todas las propiedades confiscadas a los Sánchez navarro les serian devueltas . Fue entonces que el gobernador de Coahuila le increpo a Juárez diciéndole que los hermanos Sánchez Navarro fueron un apoyo del imperialismo y un obstáculo para el desarrollo de Coahuila .
De cualquier forma el gobernador no debió se haberse preocupado , pues la ley aclaraba , que si las propiedades ya habían sido vendidas a un tercero , estas no podrían ser devueltas a su antiguo dueño , por ello , las propiedades confiscadas a los Sánchez Navarro y vendidas posteriormente a terceros, jamás fueron devueltas a sus antiguos propietarios . En la década de los setentas cuando las pasiones políticas ya habían amainado, se pudo recuperar una parte de la herencia de Carlos ….después de un prolongado pleito .
Tiempo después los Sánchez Navarro vendieron todas sus propiedades y el latifundio de la familia paso a la historia en 1866 , no así la familia en si , quien actualmente se encuentran una vez mas…. entre las familias mas distinguidas de nuestro México actual.

El Condado de San Mateo de Valparaiso,

Fernando de La Campa nace en Cos, Ayuntamiento de Mazcuerras, sus padres, Domingo de la Campa y Cos y Juana de Cos que, partir de ahora dejamos de ubicarlos en la localidad de  Cos, ya que según el expediente firmado en Madrid el 14 de agosto de 1727 por el Rey de España y por el que se le concede el título de Conde a su hijo, se les da como naturales y vecinos de Santibáñez en Carrejo y es dentro de esta localidad y más concretamente en el lugar que se conoce como Santa Lucía (ermita dedicada a esta Santa y que da el nombre a este lugar) en el que se encuentra la casa que se señala como la  el Conde de San Mateo ( en algún lugar he leído y no puedo dar fe del sitio, al referirse a Fernando de la Campa denominarle, Conde de San Mateo de Valparaíso de Santa Lucia)

Don Fernando de la Campa se casa en primeras nupcias con Rosalía Dosal Lamadrid, perteneciente a una familia de origen cantabro que llegó a México desde el Ayuntamiento de Valdaliga. Su segunda esposa, Isabel Cevallos y Villegas, con un apellido tan cantabro como es  Cevallos no pudo olvidar, (posiblemente) sus raíces que cada vez se hacían mas españolas.



Ana María de la Campa Cos, fruto de su segundo matrimonio, fue quien sucedió  en este título y fue la II Condesa de San Mateo de Valparaíso. Ésta se casa con el primer marques de Jaral de Berrio, don Miguel de Berrio y Zaldívar.


Hija de los segundos Condes se San Mateo, fue Mariana de Berrio y de la Campa Cos que será la II Marquesa de Jaral de Berrio. Mariana se caso con el I marques de Villafont Don Pedro de Moncada, caballero de San Juan de Jerusalén. De este matrimonio, nació  Don Juan Nepomuceno de Moncada y Berrio que además de  ser el II Marques de Villafont y III Marques de Jaral de Berrio, ostentaría el titulo de III Conde de San Mateo de Valparaíso, de su matrimonio con Dª Teodora Hurtado de Mendoza nació el IV Conde de San Mateo, D. Juan Isidoro de Moncada  Berrio y Hurtado de Mendoza, que fue además, III Marques de Villafont y IV Marques de Jaral de Berrio.

A la muerte del IV Conde de San Mateo de Valparaíso, este titulo quedo vacante y rehabilitado por una de sus descendientes en el año 1923.

Dª Mª de la Concepción de la Viseca y Roiz de la Parra, será quien rehabilite el titulo y será la V Condesa de San Mateo de Valparaíso. Nacida en Santander (Cantabria) fue hija del I Marques de Viseca y Vizconde de Nava del Rey Don Federico de la Viseca y de la sierra.

El hijo primogenito de este matrimonio fue Federico Carlos de Silvela y de la Viseca, VI Conde de San Mateo y II Marques de Santa Maria de Silvela. Contrajo matrimonio con Dª Mª de las Mercedes Pidal y Bernardo de Quirós, su hijo Francisco Carlos de Silvela y Pidal fue el VII Conde de San Mateo y III Marques de Santa Mª de Silvela.

El VIII Conde de San Mateo y IV Marques de Silvela Pasara a manos de Don Álvaro José Eladio de Silvela y de la Viseca, hermano del VI Conde se San Mateo, al morir el anterior sin descendencia.
La IX Condesa de San Mateo fue Doña Concepción Viviana Silvela de la Biseca y Pfefferle.
Don Gerardo Roiz de La Parra y Mac-Pherson fue el X Conde de San Mateo.
En 1987 el XI Conde de San Mateo de Valparaíso era don Gerardo Roiz de la Parra y González.


 Tumba de Fernando de la Campa en Sombrerete, Zac

LOS SÁNCHEZ NAVARRO III.

Y fue ahí que el famoso cura Sánchez Navarro hizo su jugada maestra , al proponerle a su sobrino José Melchor que si aceptaba manejar el latifundio y los demás intereses que el cura tenía , el seria nombrado el único heredero a la muerte del cura. La mancuerna del cura José Miguel y de su sobrino José Melchor resulto ser aun mas efectiva que la que había formado el cura con el padre de su sobrino.
Para 1819 los Sánchez Navarro ya controlaban casi todos los derechos de agua de los ríos Nadadores y Monclova, y habían comprado casi la totalidad de las propiedades en sus márgenes.
En 1801 un sobrino de José Miguel llamado Juan Ignacio de Arizpe en aquel tiempo recaudador de impuestos , resulto con un faltante de 12 300 pesos en su trabajo , mismos que pidió prestados a su tío ,a un interés del 5% anual . Para ello le dio a su tío en hipoteca todas sus propiedades .Años mas tarde y a la muerte de su sobrino , este le adeudaba a José Miguel 21 800 pesos por lo que el cura se quedo con todas las propiedades que le había dado en garantía .
Muchos otros prestamos , demandas y litigios hicieron que las propiedades de los Sánchez Navarro aumentaran , y para 1812 ya sumaban 356 240 hectáreas
En vísperas de la independencia el único rival de los Sánchez Navarro por la hegemonía de Coahuila era el Marquesado de Aguayo, no obstante los Sánchez Navarro en proporción eran pequeños ya que el marquesado era dueño de 6 679 500 hectáreas en las cuales había 213 000 cabezas de ganado .
En 1818 el mal manejo de los latifundios del Marquesado de Aguayo , así como la manutención permanente de 4 residencias palaciegas en la ciudad de México los llevo a la bancarrota, y en ese mismo año un grupo de acreedores se hizo cargo de la administración de sus tierras.
Por el contrario las propiedades de los Sánchez navarro no solo estaba libres de deudas sino que producían grandes cantidades de ganancias situación que obedecía a la atención personal que la familia prodigó a su tierras .
A la muerte del cura en 1821 José Melchor tomo la administración del latifundio. Su obsesión por proteger los intereses de la familia lo llevaron a una muerte prematura en 1836, sin embargo el latifundio siguió funcionando ahora bajo las ordenes de Jacobo su hijo mayor apoyado por la experiencia de invaluable de Manuel Castellano Cárdenas quien desde 1813 había sido el mayordomo de algunas haciendas y mano derecha de José Melchor.
Jacobo aprendió pronto el negocio he hizo frente a las dificultades que surgieron cuando su hermano Carlos Sánchez Navarro compro en 1840 el famoso latifundio del Marquesado de Aguayo , adquiriendo como parte de la transacción los créditos que tenían con el marquesado de Aguayo con las compañías acreedoras Baring Hnos y Cia y Staples y Cía , quedando estos últimos en pagar también una determinada cantidad a los herederos del Marques . A partir de ese momento todo el latifundio paso al poder de la familia Sánchez Navarro
La primera crisis que sufrieron los Sánchez Navarro fue en su negación de pagar la alcabala – impuestos por la compra del marquesado- ya que era mucho dinero y el gobierno de Coahuila se los exigía y por ello les embargaron sus propiedades , pero los buenos contactos que tenían en el gobierno- el secretario del gobernador militar el coronel Rafael González era primo segundo de los Sánchez Navarro- a mas de un benefactor que permaneció en la oscuridad y que se cree era el general Melchor Muzquiz tío de los Sánchez Navarro , el caso es que en 1843 el gobierno fallo a favor de los Sánchez Navarro y en contra del comité que pretendía cobrarles la alcabala , por lo cual ellos pagaron solo un impuesto parcial y con ello evadieron todos los demás impuestos
A partir de 1840 los hermanos Sánchez Navarro se abocaron a reorganizar toda la estructura administrativa del latifundio ya que de un solo golpe su latifundio había aumentado 8 veces su tamaño con la compra del latifundio del Marquesado de Aguayo
Jacobo y Carlos tomaron entonces la hacienda de Hermanas como cuartel regional – cuya casa principal tenia 21 cuartos- dado que en la época de 1840 su casco se había convertido en unote los mejores de Coahuila , otorgándole con una posición administrativa semejante a la que tenían el Rosario y Bonanza
A lo largo de la historia la hacienda de El tapado fue íntimamente asociada con el cura José Miguel , la hacienda de hermanas era la favorita de José Melchor y fue la hacienda de Patos la que tubo mayor interés para Carlos y Jacobo
Cualquiera que haya sido el tamaño de los rebaños de ovejas en 1840 no hay duda de que con la compra del marquesado se incrementaron grandemente llegando a considerarse ellos mimos los “barones de Ovejas” al poseer en 1847 un rebaño de 218 988 ovejas y 18 875 cabras aunque cabe suponer que para fines de los años 40`s el rebaño llegaba las 250 000 ovejas.
La amenaza de los indios siempre había sido uno de los hechos mas temibles en la vida de Coahuila pero después de la independencias las depredaciones se incrementaron llegando lo mas encarnizado a mediados del siglo cuando los indios prácticamente arrasaron el estado. Para 1822 los apaches lipanes firmaron un tratado de paz en la ciudad de México pero el interludio duro solo un año y los apaches lipanes hicieron nuevamente sentir su presencia
Los comanches merodeaba la hacienda de santa rosa y las carretas de los Sánchez navarro debían transitar entre sus haciendas con una escolta de 12 guardias.

Linaje de los Cervantes.





La Casa de Cervanteses es una casa nobiliaria española y novohispana, originaria de la Corona de Castilla, y luego fueron integrantes del nuevo mundo y se relacionaron con familias del Reino de Napoles, sus origenes se remontan al siglo XI. su nombre proviene del Castillo de San Servando.
A principios del siglo XIX  se vinculó a la de los Altamirano y Velasco. fueron propietarios de la Hacienda de la Llave, la cual fue del siglo XVI al XIX la hacienda mas grande en la Nueva España , tres de sus integrantes firmaron el Acta de la Independencia de México, tambien pertenecierón a la Orden de Calatrava, Santiago y a la de Carlos III.

En el año 988 nacio un rico-hombre de Castilla de nombre Tello Murielliz, que fue padre de Obeco Téllez; padre éste a su vez de Gonzalo Ovequez, y éste de Alfonso González, y éste del Conde Don Munio Aldefonso, y éste de Adefonso Munio, que en 1085 concurrió a la conquista de Toledo, por lo que Alfonso VI le hizo merced de la villa de Ajofrín; padre que fue a su vez del gran:
I Nuño Alonso (c.1090), nacido en Galicia, Alcaide Principal de Toledo, rico-Hombre de Castilla; murió luchando con los moros en 1143, contando 53 de edad. Casó con doña Teresa Barroso y tuvieron por hijo a
II Alfonso Munioo Muñoz de Cervatos (c.1130), quien, según Argote de Molina, debió adoptar este apellido por haber tomado el castillo de San Serván, San Servando o San Cervantes; se halló en la conquista de Cuenca en 1177. Padre de
III Pedro Alonso Cervatos (c.1160), que en 1212 asistió —junto a su hermano Gil— al asalto de Baeza. Padre de
IV Gonzalo de Cervatos o Cervantes (c.1200), que reedificó la fortaleza de San Servando, por lo algunos tratadistas consideran que se llamó Cervantes por corrupción de Servando, aunque otros piensan que acaso fuera más bien por descender del pueblo de Cervantes en Lugo, donde aún existe la parroquia de de San Pedro de Cervantes. Fue padre de
V Juan Alfonso o Alonso de Cervantes (c.1230), comendador de Malagón en la orden de Calatrava. Padre o abuelo de
VI Alonso Gómez Jequetiques de Cervantes (c.1270), que casó con Berenguela Osorio, de la casa de Astorga. Padres de
VII Diego Gómez de Cervantes (c.1310), que casó con María García de Cabrera y Sotomayor. Padres entre otros de
VIII Gonzalo Gómez de Cervantes (c.1350), veinticuatro de Sevilla, que casó con Beatriz López de Bocanegra, hija del Almirante Micer Ambrosio Bocanegra. Padres de
IX Rodrigo de Cervantes el Sordo (c.1380), que sigue la sucesión y casó con María Gutiérrez Tello. Padres de
X Juan de Cervantes (c.1410), veinticuatro de Sevilla, que casó con Aldonza de Toledo. Padres de Alonso Gómez de Cervantes, protonotario apostólico que escribió la anterior genealogía en 1505; Juana Catalina, que murió soltera, y
XI Diego de Cervantes (c.1440), comendador de la orden de Santiago, casó con Juana de Avellaneda. Padres de
XII Gonzalo de Cervantes (c.1470), Corregidor de Jerez de la Frontera y de Cartagena en 1501, del que continúa la sucesión directa que pasó a México. Casó con Francisca de Casaus, hija de Alonso de las Casas (c.1450) y Beatriz Fernández (c.1455). Fueron padres de
XIII Juan de Cervantes Casaus, nacido en Sevilla hacia 1510, falleció en 1564, siendo alcalde ordinario de la Ciudad de México. Juan Cervantes Casaus casó con doña Luisa de Lara y Andrada (c.1520), una de las seis hijas de Leonel de Cervantes y Tello (ca. 1485), comendador de la Orden de Santiago, natural de Tarancón (provincia de Cuenca), hijo de Diego de Cervantes y Guiomar Tello. Leonel de Cervantes estuvo casado con doña Leonor de Andrada y Salas, hija de Gonzalo de Andrada (natural de Burguillos, Badajoz) e Isabel de Lara (natural de Salas, Burgos). Juan de Cervantes y Luisa de Andrada tuvieron por hijo a
XIV Leonel de Cervantes (Ciudad de México, c.1545), casó con María de Carvajal, hija de Antonio de Carvajal y Catalina Tapia (Oropesa, c.1495). Leonel de Cervantes heredó una mayorazgo fudado por don Francisco de Velasco y su tía doña Beatriz de Andrada
XV Juan (Leonel) de Cervantes Carbajal (Ciudad de México, 1565) (ver su árbol genealógico) nació en la Ciudad de México y fue bautizado en la capilla de San José de los españoles del convento de San Francisco el 3 de febrero de 1565. Casó en segundas nupcias, en 1601, con doña Isabel de Ávalos (hija de don Gonzalo de Ávalos y doña Juana de Jeréz). Tuvieron por hijo a
XVI Juan Leonel de Cervantes Carbajal (Ciudad de México, c.1602). Casó con una Bernardina de Betanzos y Quiñones (hija de Luis de Betanzos y Ana Leardo). Tuvieron por hijo a
XVII Juan Leonel Gómez de Cervantes, que nació y fue bautizado en Tlayacapa el 24 de octubre de 1629. Casó con doña María Velázquez de la Cadena y tuvieron por hijos a Juan Leonel (1654, que sigue), Francisco Javier (Hacienda de la Llave, San Juan del Río, 17-III-1660) y Nicolás (Hacienda de la Llave, San Juan del Río, 20-XI-1668).
XVIII Juan Leonel Gómez de Cervantes, que nació y fue bautizado en en el Real y Minas de Tezipapam el 25 de enero de 1654 y murió en San Juan del Río después de 1697. Casó con doña Leonor de Rivadeneyra (nacida en San Salvador el Seco, hija de Fernando de Rivadeneira y Sebastiana Osorio y Cervantes). Tuvieron por hijo a
XIX Fernando Gómez de Cervantes, que nació en San Juan del Río el 1° de mayo de 1686. Murió después de 1744. Casó con doña Ana Niño de Córdoba y la Higuera (17-V-1707 a después de julio de 1734). Tuvieron por hijo a
XX José Leonel de Cervantes y Niño de Córdoba, que nació y fue bautizado en Puebla el 13 de abril de 1727. Casó con doña María de la Luz Padilla y Cervantes. Tuvieron por hijo a
XXI Ignacio Leonel Gómez de Cervantes y Padilla, nació en 1762 y murió en 1812. Casó con Ana de Altamirano de Velasco y Ovando (1766-1809, ver Altamirano) que, al haber fallecido todos los miembros de la familia Altamirano, en 1802, entró en posesión de los bienes y títulos de esta familia.

LOS SÁNCHEZ NAVARRO II.

Nombrado de 1762 a 1773 – 11 años- administrador provincial de los diezmos de la iglesia , llegó a convertirse en uno de los mas importantes recolectores de diezmos de la nueva España . Para agilizar el manejo de los diezmos José Miguel organizo la creación de caravanas de carretas tiradas por mulas y bueyes , y mientras recolectaba en ellas “los diezmos” , aprovechaba también de transportar las mercancías de sus tiendas.
Cuando en 1777 el padre Agustín Morfi paso por Monclova Coahuila en la época colonial pudo advertir que aunque en el curato de Monclova solo se recaudaban 2000 pesos anuales, esa suma no servia de nada para pagar los gastos de manutención del sacerdote José Miguel, quien para entonces había hecho ya una fortuna de 80 000 pesos con la administración de los diezmos, y eso quitando alguno que otro robo que los indios hacían a sus carretas.
José Miguel recibía por colectar los diezmos un 8 % de comisión , pero duplicaba con creces el valor de los diezmos cuando estos se los pagaban “en especie” – ganado- , ya que luego este los vendía mucho mas caros de lo que los tomaba.
De hecho era la tienda del cura quien compraba a 4 reales , todas las borregas que se daban como diezmo , dinero que luego era mandado al obispado de Guadalajara, en esa forma para 1763 el cura Sánchez Navarro ya tenia 5 523 borregas. De hecho la tienda del cura crecía indirectamente gracias al Marquesado de Aguayo , ya que en 1760 el mayordomo de la hacienda del Carmen Francisco de Mata , hacienda perteneciente al latifundio del Marquesado de Aguayo, se abastecía de la tienda del cura , ya que le era mas practico hacerlo así , que mandar traer todo desde la hacienda de Patos, cerca de Saltillo . Lo mismo sucedía con los suministros de los soldados de la guarnición de monclova cuyas tropas y familias compraban todo en la tienda del cura y hasta se endeudaban con el cura cuando este les cobraba por hacerles algunos sacramentos.
Pasaban los años y el manejo del “diezmo” seguía enriqueciendo al cura José Miguel, sin embargo las autoridades eclesiásticas de Guadalajara estaban de acuerdo en que vendiera las borregas que se daban en pago del diezmo y les mandara a ellos solo el dinero. Ignoro si los altos prelados sabían que era el mismo cura quien se compraba las borregas.
Mientras los rebaños ovejas crecían José Miguel empezó a comprar muchas propiedades rurales , y para su administración mando traer de Saltillo a otro de sus hermanos Manuel Francisco a quien puso a cargo del naciente latifundio
Como el cura tenia entre sus obligaciones ver que sus feligreses compraran tierras a bajo costo , puso en subasta publica una enorme hacienda . Como era de esperarse el día de la subasta fue su hermano Manuel Francisco quien hizo la mayor propuesta dando 150 pesos por las escrituras de 5 578 hectáreas, con derecho a 10 días de agua de la confluencia de los ríos Nadadores y Monclova en el valle de Adjuntas.
Los Sánchez Navarro establecieron en esa hacienda su centro de operaciones y a partir de entonces empezaron a adquirir mas propiedades donde estas estuvieran disponibles.
Fue en 1772 que se le presento a José Miguel la oportunidad de su vida. El sobrino del cura que le había precedido , y que había heredado todas las tierras de su tío, acababa de morir , y había nombrado precisamente a José Miguel ejecutor de su herencia . Y como había que pagarle a algunos acreedores a quienes el sobrino debía algo de dinero– entre los que se encontraban el propio José Miguel Sánchez Navarro y su hermano José Gregorio el cura puso toda la propiedad de su antecesor en subasta publica para poder con ello cubrir las deudas .
Luego de unos días, un rival de los Sánchez Navarro hizo un ofrecimiento de 3 750 pesos , lo que hacia ver que la propiedad se les iría de las manos a los 3 hermanos Sánchez Navarro. El ultimo día de la prorroga José Gregorio Sánchez Navarro ofreció 100 pesos mas , y José Miguel ceremoniosamente se la cedió en febrero de 1773 . Para entonces los hermanos Sánchez Navarro ya tenían juntos 46 520 hectáreas y para 1774 a través de una compra de tierras a la corona española, la incrementaron con otras 17 377 , terreno suficiente para que pudieran pastar ahí sus enormes rebaños de ovejas.
En 1774 muere José Gregorio y su muerte marca el final de una era en el surgimiento del imperio de los Sánchez Navarro , pasando sus propiedades según testamento a sus 2 hermanos , conservando con ello el cura José Miguel la integridad de sus tierras
Luego de la muerte de José Gregorio , Manuel Francisco aumento la fortuna de los Sánchez Navarro al casarse con la hija de uno de los principales hacendados locales Juan Manuel de Palau quien se había establecido en el valle de Santa Rosa al casarse en 1745 con una hija de la prominente familia Garza Falcón, y a través de su esposa heredó la hacienda de nuestra señora de los dolores fundada por los Garza Falcón en 1745
Sus nuevas adquisiciones no distrajeron a Manuel Francisco de los negocios que tenía con su hermano José Miguel, de quien seguía siendo socio minoritario.
Fue en 1782 cuando Manuel Francisco heredo las 96 816 hectáreas de la hacienda de Dolores tras la muerte de su suegro Juan Manuel de Palau.
El cura José Miguel tenia entonces puesto el ojo en el rancho San Francisco Javier de la Escondida, y su oportunidad se presento en 1801 cuando el rancho fundado por el capellán de Santa Rosa fue hipotecado por un comerciante a quien se le debían 4581 pesos . Como los acreedores vivían en la ciudad de San Miguel el Grande , arreglaron que José Miguel cobrara por ellos , en lugar de ello, José Miguel les ofreció 450 pesos en efectivo si le cedían los derechos de acreedores , y así José Miguel añadió 44 619 hectáreas a su enorme latifundio que para 1805 ya media 298 991 hectáreas . Ese año murió Manuel Francisco y dejo a su hijo José Melchor de 23 años heredero de todas sus enormes propiedades rurales.

LOS SÁNCHEZ NAVARRO.I






LOS SÁNCHEZ NAVARRO.


José Miguel Sánchez Navarro
Santiago de la Monclova era un lugar difícil para aquel que pretendiera hacer fortuna ; una monótona villa , con casas de adobe apiñadas alrededor de una polvorienta plaza. Así era la capital de Coahuila ó nueva Extremadura en el año de 1767, una villa conformada por tan solo unos cientos de familias , 35 soldados del presidio y sus dependientes, marcado todo por un pobreza extrema.
Llegar a ser párroco de esta villa era una alternativa de la que nadie pudiera ufanarse, pero para el padre José Miguel Sánchez Navarro representó la oportunidad de construir a partir de 1765 un gran imperio económico, y asistido por sus hermanos formo un latifundio que lo convirtió en el mas opulento de los hacendados de la nueva España.
Las vastas tierras de Coahuila se podían adquirir por medio de “mercedes” - donaciones reales concedidas en reconocimiento a servicios prestados a la corona- ó bien por medio de la compra de estas en subasta publica , a lo que se les llamaba : “tierras realengas”
Las tierras obtenidas por “mercedes” no incluían los derechos de agua, a menos que fueran específicamente mencionados . El agua era tan escasa e importante que esta se concedía específicamente por numero de días , horas e inclusive minutos, durante el mes , por lo que el propietario de tierras buscaba la forma de agenciarse algo de agua con que regar y dar de beber a sus animales..
En aquel entonces la mayoría de estas tierras pertenecían al Marquesado de Aguayo extendiéndose incluso hasta abarcar los manantiales de agua que surtían a Parras, y que utilizaban sus moradores para regar sus viñedos , misma agua a la que el marques le ponía un precio.
Para 1760 el marquesado de aguayo ocupaba 6 540 847 hectáreas equivalentes a 59 437 Km. cuadrados – dos terceras partes de lo que hoy es Portugal- y la cría de ovejas era su principal actividad , estimándose sus rebaños entre 200 000 y 300 000 cabezas
En aquel entonces no era extraño que los curas fueran propietarios de tierras. Como lo fue en la fundación de Saltillo en 1575 donde el capellán Baldo Cortes y otros clérigos mas , poseyeron en ese tiempo grandes extensiones de terreno. Mismo caso de José Flores de Abrego quien fue cura de monclova por casi 60 años , y quien al morir en 1755 dejo el respetable latifundio de 61 968 has , recayendo la designación de su sucesor en la persona del cura José Miguel Sánchez Navarro..
El linaje de este cura se remontaba al siglo XIII en que Los Sánchez Navarro se habían distinguido peleando contra los musulmanes. El nombre de esta familia llego al nuevo mundo con el capitán Juan Sánchez navarro emigrado a la nueva España en 1550 participo en la colonización de la frontera norte y fue uno de los fundadores de Saltillo en 1575. Al tiempo de su muerte en 1600 Don Juan Sánchez Navarro había establecido una familia cuyos descendientes al unirse con las familias Arizpe y Rodríguez de Saltillo llegaron a desempeñar luego un papel importante en el desarrollo de Coahuila
Cuando la colonización avanzó hacia el Norte varios miembros de la familia Sánchez Navarro radicados en Saltillo se movieron con ella , como el sargento Diego Luis Sánchez Navarro miembro de la expedición que en 1674 fundo la villa de nuestra señora de Guadalupe de la nueva Extremadura . Cuando tiempo después fue fundada Monclova en 1689 , Diego Luis recibió varios títulos de propiedad de muchas tierras próximas a la villa y retirándose de la milicia con el grado de capitán se dedico a explotar sus tierras .
Otro familiar , Juan Bautista Sánchez Navarro fue uno de los comisionados por el gobernador de Coahuila para fundar la misión de Dulce Nombre de Jesús de Peyotes al norte de Monclova.
Al inicio del siglo XVIII los Sánchez Navarro disfrutaban de un excelente posición social siendo una de las primeras familias de hidalgos ó nobles de Coahuila.
Dentro de la familia de los Sánchez Navarro habían diferentes jerarquías , desde simples soldados como Joaquín y Cristóbal que participaron en la fundación del presidio de Santa Rosa, hasta curas como Leonardo y José Martín que oficiaban en el curato de Saltillo.
José Miguel hijo mayor de Cristóbal José , nació en saltillo en 1730 , y a los 25 años paso a ser cura de Monclova . Y aunque José Miguel era muy competente como sacerdote lo era mas como negociante , y aprovechando que en aquella época no existía aun la prohibición de que los curas participaran en transacciones comerciales para su beneficio, se inicio en los negocios..
Para ello compro un terreno frente a la plaza - enseguida de la iglesia- y puso una tienda que al tiempo se convirtió en la mas importante de los alrededores , dedicándose al comercio de telas , comestibles , lencería, herramientas y demás mercancías que el cura traía desde Saltillo
Para 1760 sus propiedades aumentaban y para ayudarse mando traer de Saltillo a su hermano José Gregorio , y juntos engrandecieron el negocio al grado de que pasaron del comercio, a la cría de borregos.

Nuestra Señora de Guadalupe.

Linaje Musitu Herrarte y Zalvide-Goitia.


Marquesado de Jaral de Berrio.











Éste es un proyecto enfocado principalmente en la historia oral de las haciendas que comprendieron el mayorazgo de Jaral de Berrio. Se dice que “el conde” tuvo 99 haciendas, lo cual parece ser sólo una conseja popular. Del marquesado de Jaral de Berrio hubo alrededor de 30, mientras que las heredadas del condado de San Mateo hubo 36. A esa suma habrá que agregarle las que se adquirieron en el siglo XIX, pero no llegaron a 99, excepto si se cuentan los ranchos como Lequeitio, que en el siglo XX se convirtió en hacienda, con otros dueños.
Si alguien sabe anécdotas o leyendas relacionadas con el conde o con las haciendas de Jaral de Berrio y desea compartirlas a través de este medio para enriquecer el proyecto, extiendo mi agradecimiento anticipado y me comunicaré directamente con los informantes para añadirlos en los créditos del libro y hacerles llegar una copia cuando esté publicado.




 Antecedentes del mayorazgo de Jaral de Berrio

Los antecedentes de Jaral de Berrio se remontan a 1601, cuando Juan de Zavala, oriundo de Luzúa, Vizcaya, en España, se estableció en esos rumbos y tuvo otras estancias y ranchos. A su fundo se le conocía como La Carbonera de Juan de Zavala. Años más tarde, Prudencio de Armenta adquirió esas tierras y les llamó Xaral, pero de algún modo volvieron a la familia anterior, ya que se sabe que Juan Ruiz de Zavala y Lois vendió sus haciendas, incluyendo Jaral, a Joseph de Retes en 1687. Éste heredó su latifundio a su sobrina Josefa Teresa de Zaldívar, hija de Dámaso de Zaldívar, uno de los constructores iniciales del “Palacio de Iturbide”, en la ciudad de México (que hacia finales del siglo XVIII y primera mitad del XIX fue la mansión de los marqueses del Jaral de Berrio y en el XX fue la Dirección Central del Banco Nacional de México y en la actualidad es el Palacio de la Cultura de Banamex).
Al morir Joseph de Retes, su herencia se dividió entre sus hijos, pero Teresa Josefa de Zaldívar les compró a éstos aquellas tierras estando ya casada con Andrés de Berrio, nacido en Orduña, Vizcaya.
Andrés de Berrio (1669-1747) es quien inicia el auge de San Diego del Jaral tras adquirir otras haciendas como Cerritos de Bernal, Huizache, Ovejas, Pozo Blanco, San Martín de Ovejas, San Vicente Ferrer y Sierra Hermosa.



Su hijo Miguel de Berrio y Zaldívar (1716-1779) heredó aquellas haciendas y con el paso del tiempo anexó otras para extender su latifundio, como las de Cabras, Deseadilla, Gallinas y San Onofre. Él contrajo matrimonio con Anna María de la Campa y Cos (1734-1799), condesa de San Mateo de Valparaíso y de tal modo se incrementó el gran latifundio. En 1774 obtuvo el título de marqués del Jaral de Berrio.

Esta pareja tuvo una sola hija, María Ana de Berrio y de la Campa y Cos, quien heredó las propiedades y los títulos. Ella se casó con Pedro de Moncada, 1er marqués de Villafont, aunque se le conocía con el inexistente título de marqués de Moncada. Dado que este italiano era un caza fortunas, vividor y manirroto, Miguel de Berrio y Anna María de la Campa y Cos crearon un mayorazgo a favor de su nieto Adeodato de Moncada y Berrio (hijo de María Ana), para así proteger los caudales patrimoniales. Esto sucedió en 1779, año de la muerte de Miguel de Berrio.


  Con los fallecimientos de Miguel de Berrio y Anna María de la Campa y Cos, así como del heredero inmediato de éstos, Adeodato de Moncada y Berrio en 1781, María Ana de Berrio y de la Campa y Cos de Moncada se convirtió en la heredera universal y en 2da marquesa del Jaral de Berrio. A su muerte, posiblemente en 1805, heredó la fortuna y los títulos a Juan Nepomuceno de Moncada y Berrio, 3er y último marqués del Jaral de Berrio


Fue en esta época cuando el mayorazgo de Jaral de Berrio tuvo su máximo esplendor, pues este marqués, mejor conocido como “el conde”,incrementó su latifundio por compra-venta para así convertirse en el máximo terrateniente del siglo XIX. Entre otras haciendas, se añadieron Agostadero, El Carro, La Ventilla, Sierra Hermosa y Trancoso 

 El marquesado terminó en 1829, cuando se abolieron los títulos nobiliarios en México; sin embargo, los terratenientes continuaron. Juan Nepomuceno de Moncada y Berrio, nacido en 1781, dejó una numerosa descendencia. A su muerte, en 1850, repartió la herencia entre sus herederos y las haciendas que habían sido parte del marquesado del Jaral de Berrio siguieron existiendo. Incluso, hacia finales del siglo XIX Manuela Moncada adquirió la extensa hacienda de Cedros, en el municipio de Mazapil, Zac.


Fin del linaje y de Jaral de Berrio
El linaje de los Berrio, de la Campa y de Moncada se mantuvo como de grandes hacendados hasta ya entrada la Revolución. Las últimas tierras y haciendas se perdieron con la repartición ejidal. La última propietaria del extenso latifundio fue Margarita Raigosa y Moncada de Moncada, segunda esposa de Francisco Cayo de Moncada y Fernández de Córdoba. Cuando vendió la hacienda de Jaral, en 1949, se terminó aquella historia de riqueza, anécdotas y abolengo.
Bibliografía: Ibarra Grande, Pedro. Jaral de Berrio y su marquesado. León, Gto. 2002.


Haciendas del mayorazgo de Jaral de Berrio en el siglo XVIII


Jaral de Berrio
 


Ubicación: San Felipe, Guanajuato
Anécdotas: 1. el conde tuvo 99 haciendas, una para cada hijo. 2. El “castillo” o palacio de Jaral de Berrio lo remodeló Francisco Cayo de Moncada y Fernández de Córdoba, hacia finales del siglo XIX sobre construcciones anteriores de sus ancestros.
Leyendas: cuentan que el fantasma de una mujer, posiblemente hija del conde, se aparece en la casa.











Virgen de Loreto.